
Pilar perdió 3.190 empleos industriales: una caída del 13,8% en dos años
Pilar perdió 3.190 puestos de trabajo industriales entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025. El sector manufacturero pasó de 23.075 a 19.885 empleos registrados, una contracción del 13,8% que explica la mayor parte del deterioro laboral del distrito durante ese período.
La comparación surge de la serie por departamento y actividad del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE). Los registros muestran que el empleo asalariado privado total bajó de 65.376 a 61.897 puestos. El saldo fue de 3.479 empleos menos, equivalente a una caída del 5,3%.
La industria retrocedió a un ritmo mucho mayor que el conjunto de las actividades. Además de perder trabajadores, redujo su participación en la estructura laboral de Pilar: reunía el 35,3% de los puestos privados registrados al comienzo de la comparación y el 32,1% al finalizarla.
El dato permite dimensionar el golpe sobre uno de los sectores centrales de la economía local. Por sí sola, la reducción del empleo manufacturero representó el 91,7% de la pérdida neta registrada en el municipio. Ese porcentaje expresa el peso de la industria en el balance, sin identificar cuántas bajas correspondieron a despidos, cierres, retiros u otros movimientos laborales.
La comparación tampoco describe una nueva tanda de cesantías en octubre de 2026. Muestra cómo terminó 2025 frente a diciembre de 2023: con menos puestos industriales y una reducción del trabajo formal que el crecimiento de otras actividades no logró revertir.
El comercio no alcanzó para compensar la caída
El comercio fue el único de los siete sectores relevados que terminó el período con más empleo. Pasó de 9.024 a 9.232 puestos, una incorporación neta de 208 trabajadores y un crecimiento del 2,3%.
La mejora resultó insuficiente frente a las pérdidas del resto. Incluso quedó por debajo de la reducción registrada en la construcción, que pasó de 1.869 a 1.577 empleos. Fueron 292 puestos menos y una caída del 15,6%, superior a la industrial en términos porcentuales, aunque sobre una cantidad de trabajadores mucho menor.
Los servicios conservaron el mayor volumen de empleo privado del distrito, pero también retrocedieron: bajaron de 29.801 a 29.677 puestos. A esa pérdida de 124 empleos se sumaron las bajas en electricidad, gas y agua; agricultura, ganadería y pesca; y explotación de minas y canteras.
En conjunto, los seis sectores que terminaron con resultados negativos acumularon 3.687 puestos menos. El aumento comercial amortiguó esa reducción hasta dejar el saldo final de 3.479 empleos perdidos.
El panorama muestra una caída extendida entre las actividades relevadas, pero especialmente concentrada en la industria. Los servicios tuvieron una variación negativa pequeña respecto de su tamaño, mientras que el empleo manufacturero sufrió una contracción de dos dígitos.
La medición del OEDE comprende puestos asalariados registrados del sector privado y busca ubicarlos donde se desarrolla la actividad laboral. No equivale, por lo tanto, a una medición del desempleo de los habitantes de Pilar ni incluye trabajo informal, empleo público o actividades por cuenta propia. El organismo presenta esta serie territorial como experimental y sujeta a revisiones.
Dentro de ese universo, el resultado es concreto: al finalizar el período había menos puestos formales y la industria tenía un peso menor dentro del empleo local. La información no permite reconstruir la situación posterior de cada trabajador, pero sí establecer cuánto se achicó el empleo registrado en cada actividad.
Pilar terminó 2025 con 3.479 puestos privados menos que en diciembre de 2023. La mayor parte de esa pérdida se concentró en la industria, que cerró el período por debajo de los 20.000 empleos. El comercio sumó trabajadores, pero su crecimiento quedó lejos de compensar el retroceso de las fábricas.














