
Mientras la economía formal destruye empleo y el mercado interno continúa debilitado, las plataformas digitales ya reúnen cerca de un millón de trabajadores en Argentina. Sin embargo, el crecimiento acelerado de repartidores y choferes comienza a presionar sobre los ingresos, generando un fenómeno cada vez más visible: más personas compiten por una demanda que no crece al mismo ritmo.




















































