
El refuerzo de $120.000 está destinado a trabajadores con ingresos de bolsillo inferiores a $860.000. El STMVL lo respaldó, mientras ATE reclama ampliar su alcance e incorporarlo al salario básico.



Sin embargo, su intervención tomó un giro inesperado cuando denunció una realidad preocupante en los barrios de la ciudad: "Estábamos reunidos con compañeras que cocinan en un comedor, que hacen tarea en los barrios, viendo cuáles eran las problemáticas, y ¿saben qué plantearon varias? Que la preocupación principal eran los chicos que estaban trabajando de soldaditos de narcomenudeo, siendo parte de la venta de estas sustancias".
Ameigeiras enfatizó que estos jóvenes no son culpables, sino víctimas de una realidad difícil: "No hay trabajo, hay familias rotas (...)", remarcó, llamando la atención sobre la necesidad de generar políticas públicas de inclusión y oportunidades para evitar que más adolescentes caigan en estas redes.










