
Ghi derrota a Sabbatella y a La Cámpora en Morón y el peronismo avanza en la renovación

Por Julieta Baglia
La interna del Partido Justicialista de Morón dejó este domingo una señal política difícil de ignorar: el intendente Lucas Ghi se impuso con claridad sobre el espacio que encabeza Martín Sabbatella junto a la La Cámpora y consolidó un liderazgo que no solo ordena el presente del peronismo local, sino que empieza a proyectarlo hacia una etapa de renovación. Para muchos dirigentes del distrito, el resultado también suena a cierre de ciclo para el histórico dirigente sabbatellista, cuya gravitación política en Morón parece haber quedado definitivamente atrás.
La gestión como respaldo político
Uno de los ejes más visibles fue la recuperación del espacio público. El municipio avanzó con obras de renovación en plazas, corredores urbanos y espacios recreativos que buscan mejorar la vida cotidiana en los barrios y generar ámbitos de encuentro para la comunidad. A esto se sumaron programas de mantenimiento urbano, mejoras en iluminación y ampliación de áreas verdes.
Ese conjunto de políticas se convirtió en uno de los pilares de la campaña interna del oficialismo. La premisa era clara: sostener una gestión que responda a las demandas cotidianas de los vecinos y, al mismo tiempo, proyectar al peronismo local hacia una etapa política distinta. El propio Ghi lo resumió en una de las frases que atravesó toda la campaña: “Defender a Axel, defender la gestión ante la embestida del gobierno nacional, es la puerta al futuro y la esperanza. A nosotros no nos mueve la confrontación, la pelea es por otro lado”.

La victoria de Ghi no solo reafirma su liderazgo territorial, sino que consolida una conducción partidaria alineada con el proyecto político que encabeza Axel Kicillof.
Dos visiones del peronismo
En el otro extremo, quedó el sabbatellismo junto a La Cámpora. La lista “Cristina Libre” planteó una campaña fuertemente vinculada a la defensa del liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner y de Máximo Kirchner, buscando recrear un clima político más cercano a las referencias del kirchnerismo duro.
Una campaña con tensión
En las escuelas donde se votó este domingo, entre boletas, mates y charlas de militantes, la sensación que fue tomando forma con el correr de las horas resultó bastante clara: el peronismo de Morón parece haber decidido avanzar hacia una nueva etapa. Una etapa en la que la gestión, la renovación y la construcción política a largo plazo empiezan a ocupar el centro de la escena. Y en la que la victoria de Lucas Ghi se lee, cada vez con menos dudas, como el primer paso firme en ese camino, mientras el viejo ciclo político que durante años representaron Sabbatella y La Cámpora parece ir quedando definitivamente atrás.














