Tras el cierre de La Quema de Luján, crece el debate por el CEAMSE San Martín

El histórico basural de Luján dejó de operar después de más de medio siglo y sus residuos comenzaron a trasladarse al Complejo Ambiental Norte III de José León Suárez. La decisión representa un avance para ese distrito, pero vuelve a poner sobre la mesa un desafío que involucra a todo el Área Metropolitana: cómo gestionar miles de toneladas de basura.
 
Región 23/07/2026

NOTA 1El cierre definitivo de "La Quema", el histórico basural a cielo abierto de Luján, marca un antes y un después para ese municipio. Después de más de cincuenta años recibiendo residuos domiciliarios, el predio dejó de funcionar y toda la basura comenzó a ser derivada al sistema de disposición final operado por el CEAMSE en José León Suárez, partido de San Martín. La medida representa un paso importante desde el punto de vista sanitario y ambiental para Luján, pero también reactiva una discusión que atraviesa desde hace décadas a todo el Conurbano: cuánto más puede sostenerse un modelo basado casi exclusivamente en trasladar y enterrar residuos.

No se trata de enfrentar municipios. Nadie discute que un basural a cielo abierto debía cerrarse. La pregunta es otra: si cada solución consiste únicamente en mover la basura hacia otro punto del mapa, el problema ambiental cambia de lugar, pero no desaparece.

 

El desafío ya no es dónde enterrar la basura, sino cómo producir menos residuos y recuperar más materiales

Durante más de medio siglo, La Quema funcionó sobre unas 18 hectáreas y llegó a recibir entre 100 y 120 toneladas diarias de residuos. Esa acumulación permanente convirtió al predio en uno de los principales pasivos ambientales de la provincia. En algunos sectores, los montículos de basura superaban los 20 metros de altura y, aunque el ingreso de residuos terminó, debajo de esa superficie permanecen millones de toneladas de desechos cuya degradación continuará produciendo metano y lixiviados durante muchos años.

Por ese motivo, el cierre no significa que el problema esté resuelto. La recuperación del predio exigirá sistemas de captación de gases, tratamiento de líquidos, monitoreo permanente de suelos y napas y un proceso de saneamiento que demandará años de inversión y seguimiento técnico.

Mientras tanto, los residuos de Luján comenzaron a ingresar al Complejo Ambiental Norte III, ubicado en José León Suárez. Allí ya confluyen los desechos provenientes de numerosos municipios del Área Metropolitana de Buenos Aires, incluida la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El complejo recibe en promedio más de 436.000 toneladas mensuales de residuos sólidos urbanos y constituye el principal centro de disposición final del país.

Precisamente por esa escala, el traslado de residuos volvió a despertar preocupación entre referentes ambientales y actores políticos de San Martín. El ex diputado nacional Leonardo Grosso consideró que el cierre del basural de Luján constituye una noticia positiva, aunque advirtió que el distrito no puede transformarse permanentemente en el receptor de los costos ambientales del resto del AMBA. También recordó que un estudio internacional identificó recientemente al Complejo Norte III como uno de los sitios de disposición final con mayores emisiones de metano registradas durante 2025.

El planteo abre una discusión que excede a un municipio o a una gestión. El Área Metropolitana concentra alrededor de 15 millones de habitantes y genera cerca de 17.000 toneladas diarias de residuos. La mayor parte de ese volumen continúa llegando al mismo complejo ambiental. En otras palabras, el problema ya no parece ser exclusivamente de capacidad operativa, sino del modelo de gestión elegido durante décadas.

Especialistas en economía circular vienen señalando que la salida pasa por reducir la cantidad de residuos que llegan a disposición final mediante separación en origen, reciclado, compostaje y recuperación de materiales con agregado de valor. Ese camino no solo disminuiría la presión sobre los rellenos sanitarios, sino que también permitiría generar empleo, fortalecer cooperativas de recicladores y reducir emisiones contaminantes.

El propio CEAMSE incorporó en los últimos años plantas de Tratamiento Mecánico Biológico y sistemas de tratamiento de lixiviados que buscan minimizar el impacto ambiental de una operación de enorme escala. Sin embargo, esas mejoras tecnológicas difícilmente alcancen si la cantidad de residuos continúa creciendo año tras año.

El cierre de La Quema deja una enseñanza que trasciende a Luján y San Martín. Resolver un basural histórico es una decisión necesaria. Pero el verdadero desafío para el Conurbano y para toda el Área Metropolitana consiste en dejar de pensar únicamente dónde termina la basura y empezar a discutir seriamente cómo producir menos residuos, recuperar más materiales y distribuir de manera más equilibrada una carga ambiental que hoy sigue recayendo, casi siempre, sobre los mismos territorios.

  

Te puede interesar
NOTA 5

San Isidro habilitó Blanco Encalada y avanza con obras hidráulicas

Región 22/07/2026
El Municipio reabrió al tránsito la calle Blanco Encalada tras finalizar su repavimentación y continúa con trabajos de infraestructura vial e hidráulica en distintos puntos del distrito. En Beccar sigue vigente un desvío para acceder al túnel de España por las obras destinadas a mejorar el drenaje y prevenir anegamientos.
Lo más visto
NOTA 5

San Isidro habilitó Blanco Encalada y avanza con obras hidráulicas

Región 22/07/2026
El Municipio reabrió al tránsito la calle Blanco Encalada tras finalizar su repavimentación y continúa con trabajos de infraestructura vial e hidráulica en distintos puntos del distrito. En Beccar sigue vigente un desvío para acceder al túnel de España por las obras destinadas a mejorar el drenaje y prevenir anegamientos.