
Brian Castaño visitó el Polideportivo Messi y destacó su impacto

Deporte, inclusión y obra pública en La Matanza
La Matanza tiene historias que se escriben en los gimnasios de barrio, en los potreros y en los clubes donde se aprende a resistir antes que a competir. Por eso, la visita de Brian Castaño al nuevo Polideportivo Lionel Messi tuvo una carga especial. No fue solo un campeón mundial volviendo a su tierra. Fue un pibe del oeste mirando cómo su distrito apuesta por un complejo deportivo que ya se proyecta como uno de los más grandes del país.
El polideportivo avanza a paso firme en Virrey del Pino, con más del 70 por ciento de obra ejecutada. Allí, entre grúas, paredes recién levantadas y la expectativa de los vecinos, Castaño lo describió con palabras sencillas, de boxeador acostumbrado al esfuerzo: “hermoso e imponente”. Y no exageró. El complejo tendrá infraestructura de nivel competitivo para disciplinas amateurs y profesionales, con espacios gratuitos para toda la comunidad.
Mientras recorría el predio, el campeón superwelter de la OMB expresó lo que muchos jóvenes sienten cuando encuentran un espacio donde crecer. “Lo que va a ser esto cuando esté terminado, es increíble”, dijo. Y agregó un mensaje que resonó fuerte en el corazón matancero: “La verdad que es hermoso lo que hacen por el deporte, hay que felicitar al intendente, Fernando Espinoza, por estas obras que hacen para que los pibes y pibas cuenten con los espacios y las herramientas para ser incluidos en el deporte social y soñar con lograr todo lo que se propongan, como me pasó a mí”.
En el municipio lo explican así: el Polideportivo Messi es una apuesta por la igualdad territorial. La zona sur del distrito, históricamente postergada, contará finalmente con un complejo del mismo nivel que el Polideportivo Alberto Balestrini, ubicado en el norte. Se trata de acercar oportunidades reales y no solo un discurso sobre inclusión.
La obra también transforma el entorno. Calles mejoradas, nuevos accesos, actividad económica alrededor y una comunidad que empieza a verse reflejada en un proyecto que la incluye. En un territorio con fuerte densidad poblacional, estos espacios funcionan como pulmones sociales: lugares donde chicos y chicas encuentran acompañamiento, pertenencia y la posibilidad de imaginar otro futuro.
Castaño lo sabe porque lo vivió. Y por eso insistió en el sentido profundo del proyecto: “El Polideportivo Messi es un sueño para que los pibes se salven con el deporte”. En La Matanza, donde muchos jóvenes enfrentan dificultades económicas, el deporte sigue siendo una vía de escape, una herramienta de disciplina y una puerta abierta a nuevas oportunidades.
Cuando un campeón vuelve a su barrio y ve que ahora otros pueden empezar el camino que él recorrió, algo se ordena. El Polideportivo Messi no es solo cemento y gradas: es la promesa de que La Matanza sigue construyendo futuro donde más hace falta. Y eso, en este distrito enorme y diverso, vale tanto como un título mundial.














