
El empleo informal continúa en expansión y profundiza el deterioro del mercado laboral

El mercado laboral argentino atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años.
El informe oficial revela que la informalidad no solo se mantiene elevada, sino que se consolida como un mecanismo de reemplazo del trabajo formal, especialmente en sectores de alta rotación y bajos salarios.
Entre los rubros más afectados se destacan el servicio doméstico y el comercio, donde el empleo en negro alcanza niveles críticos y se vuelve estructural.
Especialistas en empleo advierten que esta tendencia responde a la combinación de recesión económica, pérdida del poder adquisitivo y costos laborales crecientes, que empujan a muchas empresas y familias a contratar por fuera del sistema.
“La informalidad deja de ser una excepción y pasa a ser la regla en amplios segmentos del mercado laboral”, señaló un economista laboral consultado, quien remarcó que “el problema no es solo la falta de registración, sino la ausencia total de protección social”.
Desde el sector sindical, la preocupación es creciente. Un dirigente gremial alertó que “cada puesto informal es un trabajador sin aguinaldo, sin vacaciones, sin obra social y sin futuro previsional”.
En ese sentido, sostuvo que “se está naturalizando la precarización y eso tiene consecuencias sociales muy profundas”.
Por su parte, desde organizaciones sociales advirtieron que el avance del empleo informal impacta directamente en los niveles de pobreza y desigualdad.
“Quienes trabajan en negro suelen tener ingresos más bajos e inestables, lo que dificulta cualquier posibilidad de proyectar a mediano o largo plazo”, explicaron.
El informe del INDEC también refleja que el deterioro del empleo registrado se acentúa en las pequeñas y medianas empresas, que enfrentan serias dificultades para sostener planteles formales.
Mientras tanto, crece el número de trabajadores que combinan changas, empleo informal y tareas no remuneradas para sostener sus ingresos.
En este escenario, analistas coinciden en que la recuperación del empleo formal será clave para revertir la crisis laboral, pero advierten que sin crecimiento económico sostenido y políticas activas de incentivo a la registración, la informalidad seguirá avanzando y profundizando la fragilidad del mercado de trabajo en Argentina.














