
Fabrizio Calabrese presenta “Volver Bien”, un disco atravesado por la introspección y la búsqueda personal

Por Florencia Belén Mogno.
La música representa un espacio de expresión en el que las experiencias personales pueden transformarse en relatos, melodías y composiciones capaces de transmitir diferentes emociones. En ese camino, los procesos creativos adquieren características particulares según las búsquedas de cada artista y las herramientas que utiliza para desarrollar sus propuestas.
Dentro de la producción musical independiente, la posibilidad de trabajar con autonomía permite explorar distintas ideas y experimentar con recursos sonoros sin responder necesariamente a criterios externos. Esta modalidad también implica asumir responsabilidades vinculadas con la planificación, la difusión y la organización de las presentaciones en vivo.
En ese marco, el músico y productor Fabrizio Calabrese atraviesa la presentación de “Volver Bien”, un disco que nació de un proceso de composición y producción desarrollado en su propio estudio y que reúne distintas experiencias vinculadas con su búsqueda personal.
En diálogo con Grupo Mediatres, el artista habló sobre la construcción del álbum, las particularidades de trabajar de manera independiente y sus proyectos para continuar difundiendo sus canciones.
Un disco que habla por sí mismo
En el presente te encontrás en plena presentación de “Volver Bien”. ¿Cómo fue la construcción de este disco?
F.C.: El proceso de armar el disco estuvo facilitado porque yo soy productor musical y tengo mi estudio. Fue un proceso muy íntimo, de ir componiendo y produciendo a la vez. Como tenía esa libertad de estar en mi propio espacio, iba indagando en ideas, investigando, jugando, aprendiendo en el camino y, a la vez, en esta cosa de ir gestando esas ideas e historias que, de alguna forma, representan ese proceso más o menos verídico en mi persona de volver a estar bien. Entonces, era un poco una terapia el ir sentándome en el estudio a divagar con las historias y también atravesarlas y ver cómo luego eso se traduce en música.
Al considerar tu faceta de productor, ¿de qué manera considerás que esto contribuye en tu trabajo creativo tanto desde lo conceptual como desde lo estético?
F.C.: Siento que la forma en la que puede contribuir al concepto y a la estética es muy amplio, es muy positivo, pero, a la vez, siento que mi forma de haber encarado este proceso no fue tan con esa antena encendida. Yo elegí permitirme jugar más, hacer cosas que capaz en casos laborales hubiera objetado. También, al verlo de adentro, no te hacés ni las mismas preguntas ni todas las preguntas que capaz, con la distancia de no ser las canciones de uno y uno las produce, las podés dilucidar. Capaz lo que te pasa siendo productor y produciéndote a vos mismo es que, de alguna forma, al menos lo que a mí me pasó, es que la música que estás por producir va a estar íntimamente relacionada a la música que venís escuchando en el último tiempo.
Antes mencionabas las implicancias de la autogestión. ¿Cómo ha sido tu experiencia como artista independiente?
F.C.: De alguna forma, sí, siento las libertades de ser autogestivo e independiente, pero, a la vez, muchas veces sentís esa falta de noción de cierto rumbo; de decir: “Che, pero ¿estará bien? ¿Es por acá?”. No por querer pegarla, sino por sentir si lo que estás haciendo está bueno y que justamente ahí es cuando está buenísimo compartir y escuchar opiniones ajenas y tal. Pero, en el cómo llevar las cosas y cómo hacer tu música y cómo llevar a cabo un show y lo que estoy eligiendo hacer, me lo da el haber hecho un montón de shows con un montón de bandas y ver los shows de las bandas grandes y ponerse esa referencia. Y también, al ser yo solo, un poco se pasa mal, porque todas las cosas que se te ocurren hacer, que en mi experiencia son muchas, las tengo que encarar de alguna forma solo. Porque llevando el proyecto estoy yo solo. Las personas que me acompañan en la banda me ayudan un montón desde lo musical y desde el poder armar el show, pero en todo el resto de lo administrativo y la idea del show estoy yo, entonces, se vive mucho más complicado.
Tras el lanzamiento del disco, ¿qué proyectos tenés para el futuro?
F.C.: Como objetivos a corto plazo, está el poder conseguir hacer alguna presentación más este año. Me encantaría en el verano poder hacer una gira por la costa o salir por el país a pasear el disco, mostrarlo en distintos lugares, principalmente en Argentina y, en lo posible, en distintos formatos. Ver si puedo el año que viene estar en algún festival. Me encantaría poder compartir con otra gente de la escena y llevarlo a algo más que la presentación del disco únicamente y ser parte de algo más grande, en donde me tenga que ganar la atención del público y ganarlos tocando esas canciones. Es el objetivo capaz del año próximo. Y, mientras tanto, la idea es en el futuro seguir sacando música.
Por último, y en relación a lo que hablamos del futuro, ¿qué sueño o anhelo te gustaría poder cumplir con tu música?
F.C.: Yo creo que el anhelo es que mi música llegue a un lugar al que yo no tenga acceso, que no tenga control de alguna forma y que pueda empezar a caminar solita; sentir que esas canciones, con todo el back que tienen de videos, shows, presentaciones, puedan llegar a una cantidad o calidad de gente y de espectadores que luego te permitan hacer una fecha en algún lugar y que aparezca gente, y que esas personas encima canten tus canciones. Un poco el anhelo es eso: que las canciones sigan interpelando gente y lleguen a lugares donde no creía que era posible llegar.
Fuente de las fotografías: prensa Fabrizio Calabrese.




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