
En una cumbre del Movimiento Derecho al Futuro, el gobernador dejó en claro que el próximo presidente del PJ bonaerense debe responder sin condicionamientos a su conducción. El mensaje, leído como un veto implícito a Máximo Kirchner, acelera la interna rumbo al cierre de listas y expone la disputa por el control político del peronismo provincial.













