
El FMI proyecta un crecimiento del 4% para la Argentina en 2026 y 2027, pero lo ata a la continuidad del ajuste económico y a la capacidad del Gobierno para contener la inflación y los costos sociales del modelo. El organismo destaca un rebote tras la fuerte contracción previa y ubica al país entre las economías con mejor desempeño relativo, aunque advierte que la recuperación es frágil.














